El incendio registrado el 17 de febrero de 2026 en la zona de Nezahualcóyotl, Estado de México, generó una extensa columna de humo que afectó la calidad del aire en el oriente de la Ciudad de México. Este evento provocó medidas inmediatas, incluyendo la suspensión de actividades académicas en planteles clave como la Prepa 2 de la UNAM, ante la potencial declaración de una contingencia ambiental.
Los reportes iniciales se enfocaron en la rápida expansión del humo. Las fuentes de información confirmaron el incidente en Nezahualcóyotl y su rápida dispersión atmosférica hacia la capital, una situación que pone en relieve la estrecha relación meteorológica entre el Estado de México y la Ciudad de México. Aunque no se detallan las causas exactas del siniestro ni la extensión total del área afectada por las llamas, la consecuencia inmediata fue la alarma social y las respuestas preventivas a nivel educativo.
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Consecuencias académicas directas: El caso de la Prepa 2 UNAM
La respuesta más palpable a este incidente se observó en el sector educativo, específicamente en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). La institución optó por la suspensión de clases en su Escuela Nacional Preparatoria número 2 “Erasmo Castellanos Quinto” (Prepa 2).
Esta decisión de suspender las actividades académicas no fue una respuesta al fuego directo, sino una medida de precaución de salud pública. La UNAM tomó la determinación debido a la intensa humareda proveniente de los incendios de pastizales en el oriente de la Ciudad de México, zona cercana a la ubicación del plantel. Suspender las clases bajo estas condiciones demuestra un enfoque preventivo ante el riesgo respiratorio que implica la inhalación de partículas suspendidas.
Matices críticos en la suspensión de actividades
La suspensión de clases por incidentes ambientales, aunque necesaria, es un indicador claro de la vulnerabilidad urbana ante incendios de pastizales, un fenómeno recurrente durante las temporadas secas. Esta medida preventiva se activa generalmente cuando los índices de calidad del aire superan umbrales peligrosos.
Mientras que una fuente se centra en el origen geográfico (Nezahualcóyotl), otra se enfoca en la consecuencia directa en la CDMX (suspensión de clases en la Prepa 2 por humo en el oriente). Esta integración de datos sugiere un evento de magnitud considerable, con capacidad de paralizar parte de la actividad cotidiana en la Zona Metropolitana del Valle de México.
Advertencia de seguridad: Manejo de humo y calidad del aire
Cuando incidentes como el de Nezahualcóyotl provocan densas columnas de humo que se extienden a zonas urbanas, la atención debe centrarse en la protección respiratoria, especialmente para poblaciones sensibles (niños, ancianos, personas con enfermedades pulmonares preexistentes).
A continuación, se presenta un listado de verificación para la protección durante episodios de humo denso:
La información disponible no permite determinar si la contingencia ambiental fue declarada oficialmente a raíz de este evento, pero la suspensión de clases en la Prepa 2 (UNAM) es un precursor típico de estas alertas. La respuesta institucional subraya la necesidad de una rápida coordinación metropolitana para gestionar los riesgos ambientales que no respetan fronteras políticas.
La recurrencia de incendios de pastizales y el consecuente impacto en la calidad del aire, forzando cierres académicos y potencialmente laborales, es un recordatorio de la fragilidad del ecosistema urbano. ¿Hasta qué punto la planificación metropolitana está preparada para mitigar y reaccionar a estos eventos que, año tras año, merman la salud pública y la continuidad de las actividades esenciales?

