Claves de la noticia:
- Vacíos legales: Hugo Alday informó que dictamen original de la presidenta Claudia Sheinbaum omitía la jurisdicción legal y el esquema de licenciamiento colectivo frente a motores de IA.
- Bloqueo legislativo: Tras una intensa jornada en comisiones, el PT y el PVEM lograron bajar el dictamen que pretendía ser aprobado sin modificaciones.
- Alianza quintanarroense: Los senadores Eugenio “Gino” Segura y Anahí González fueron piezas clave para gestionar el diálogo con la Junta de Coordinación Política.
CDMX.- En un movimiento que marca un precedente en la defensa de la propiedad intelectual en México, el diputado local Hugo Alday Nieto calificó como un “triunfo para la cultura” el hecho de que se haya bajado del pleno el dictamen de reformas a la Ley Federal de Derecho de Autor. Esta iniciativa, enviada originalmente por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, presentaba omisiones críticas que, según expertos y legisladores, dejaban en la indefensión a los creadores mexicanos frente al avance de la Inteligencia Artificial (IA).
De acuerdo con Alday Nieto, especialista en propiedad intelectual, el retiro de la propuesta fue el resultado de un trabajo político de filigrana coordinado entre el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), contando con el respaldo fundamental de los senadores por Quintana Roo, Eugenio Gino Segura y Anahí González.
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Hugo Alday menciona los puntos ciegos: Jurisdicción y Licenciamiento
El legislador explicó que, si bien la reforma buscaba actualizar el marco normativo, dejaba fuera dos aspectos técnicos que habrían sido catastróficos para los artistas plásticos, músicos, escritores y diseñadores. El primero de ellos es la jurisdicción.
“Si los motores de inteligencia artificial que están en fase de entrenamiento utilizan obras sin autorización, ¿Dónde se dirimen las controversias?”, cuestionó Alday. Al no establecerse que las infracciones producidas en México o contra autores mexicanos se resuelvan en tribunales locales, los creadores se verían obligados a litigar en los países de domicilio de las tecnológicas. “Es materialmente imposible que un pintor mexicano tenga que ir a pelear sus derechos al extranjero contra un gigante tecnológico”, sentenció.

El segundo punto crítico es el licenciamiento colectivo. La iniciativa no contemplaba el papel de las sociedades de gestión colectiva, que son las que negocian regalías en bloque. Sin este esquema, se pretendía obligar a contratos individuales, debilitando el poder de negociación de los autores. “Google y YouTube pagan derechos hoy porque existen acuerdos colectivos; ignorar esto en la ley era un retroceso”, señaló el diputado.
El camino del consenso y el albazo fallido
La ruta para frenar este dictamen no fue sencilla. Alday Nieto detalló que durante las últimas dos semanas se mantuvieron reuniones de alto nivel con figuras como Reginaldo Sandoval y el grupo legislativo del PT, así como con la Comisión de Cultura liderada por el PVEM. Incluso se sumó el respaldo de Santiago Nieto, quien advirtió que, bajo la redacción original, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) quedaría atado de manos para defender a los nacionales.
A pesar de que en los foros de discusión en la Cámara de Diputados se había acordado la necesidad de incluir estas observaciones, el dictamen fue subido de manera sorpresiva en una reunión extraordinaria sin cambio alguno.
“Lamentablemente, se intentó mayoritear un texto que venía mal desde Palacio Nacional”, relató Alday Nieto. Fue entonces cuando la presión política escaló. Gracias a la intervención del senador Gino Segura, se logró un puente directo con Ricardo Monreal, coordinador de la bancada de Morena. Aunque inicialmente la instrucción de revisar el tema parecía haberse perdido en el proceso de comisiones, la postura firme del PT y el Verde, sumada a la oposición de otras bancadas, forzó el retiro del dictamen.
Un mensaje a la Presidencia
Para Hugo Alday, este episodio es una muestra de que el Legislativo debe actuar como un filtro de calidad técnica. Comparó esta situación con las correcciones hechas recientemente al “Plan B” en temas de paridad y federalismo.
“Se empieza a ver voluntad para poner atención a opiniones diferentes. No es un ataque a la iniciativa de la Presidenta, sino un ejercicio de responsabilidad para proteger a todos los intérpretes, cantantes y escritores que se verían afectados por una redacción incompleta”, afirmó.
Finalmente, el diputado advirtió que los senadores quintanarroenses ya poseen toda la información técnica y están listos para actuar como una “segunda línea de defensa” en la Cámara Alta, en caso de que el dictamen intente ser aprobado nuevamente sin las modificaciones necesarias sobre inteligencia artificial.

