La consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, enfrenta un señalamiento grave: su exdirector de Administración y actual chofer son apoderados de empresas proveedoras millonarias del organismo electoral, revelado por Reforma, implicando un potencial conflicto de interés.
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Conexiones Corporativas y Contratos en el INE
El chofer de Guadalupe Taddei y un exdirector de Administración del INE figuran como apoderados de empresas clave que han recibido contratos millonarios para material electoral.
Un reportaje del diario Reforma ha puesto bajo escrutinio a la consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei Zavala, al vincular a su círculo cercano con la adjudicación de contratos públicos. Jonathan Navarrete Torres, chofer de la camioneta de Taddei, es apoderado de Corporativo Zeg, una de las principales proveedoras de material electoral al INE. Adicionalmente, se reveló que Octavio García González, quien hasta abril pasado fungió como director de Administración del INE bajo la gestión de Taddei, representó legalmente a Corporativo Zeg y a Cajas Graf, la otra empresa dominante en la provisión de insumos electorales, desde 2023. Este esquema plantea un potencial conflicto de interés en la operación del organismo autónomo.
Patrones de Gestión y Nombramientos Unilaterales
La gestión de Taddei ha sido marcada por nombramientos directos, resistencia a la entrega de información y una exigencia de 830 renuncias “voluntarias” en el INE.
Este nuevo señalamiento se suma a una serie de cuestionamientos previos sobre la administración del INE bajo el mandato de Guadalupe Taddei. La gestión ha sido objeto de controversia por la designación unilateral de allegados a cargos clave dentro del instituto, sin la consulta debida al Consejo General, una prerrogativa facilitada por una reserva introducida por Morena en la reforma judicial. Asimismo, se ha documentado la negativa de áreas bajo su mando para entregar información solicitada por consejerías. El instituto también experimentó una oleada de más de 830 renuncias “voluntarias” exigidas a colaboradores por parte de los jefes de área, en un proceso que buscaba modificar la plantilla laboral del árbitro electoral. En abril pasado, el consejero Martin Faz criticó que Taddei entregara áreas estratégicas del INE a perfiles más “políticos” que “técnicos”, mediante nombramientos unipersonales que carecieron de un proceso colegiado. Entre estas designaciones se encuentra la de Mario Alberto Alejo, quien obtuvo la Unidad Técnica de Fiscalización, una posición estratégica, sin cumplir los cinco años de experiencia requeridos en la materia.
Contratos Cuestionables y Vínculos con la “Estafa Maestra”

El INE bajo Taddei otorgó un contrato directo por un millón 57 mil pesos a una empresa implicada en la trama de desvíos conocida como Estafa Maestra.
La controversia se intensificó con la contratación directa, en noviembre de 2025, de una empresa que previamente fue señalada en la trama de desvíos multimillonarios conocida como la “Estafa Maestra”. A esta compañía, el INE le encargó la producción de una miniserie sobre la elección judicial, titulada “Elección sin precedente”. Dicho contrato, por un monto de un millón 57 mil pesos, fue concedido directamente por la Dirección General de Capacitación Electoral y Educación Cívica (DGCEEC), bajo la dirección de Iliana Aracelí Hernández Gómez, sin el conocimiento ni la aprobación del Consejo General.
Conflictos de Interés y Antecedentes Regionales
Las empresas Corporativo Zeg y Cajas Graf, vinculadas al círculo cercano de Taddei, fueron investigadas por la UIF y ASF, y recibieron contratos en estados donde sus allegados presidían organismos electorales.
La revelación del diario Reforma profundiza el alcance de los posibles conflictos de interés al señalar que las empresas Cajas Graf y Corporativo Zeg no solo han provisto al INE, sino que fueron objeto de investigación por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y recibieron señalamientos de la Auditoría Superior de la Federación (ASF). La nota periodística también expone que ambas empresas obtuvieron contratos de los institutos electorales locales de Sonora, Oaxaca y Chihuahua, en períodos en los que esos organismos eran presididos, respectivamente, por Guadalupe Taddei, Iliana Aracelí Hernández Gómez (actual directora de la DGEEC del INE) y Claudia Arlett Espino, quien hasta el mes pasado se desempeñó como secretaria ejecutiva del INE.
Crisis de Imagen y Cambios de Identidad Institucional
El área de comunicación del INE generó una polémica institucional al cambiar los colores a tonos lila, idénticos al gobierno capitalino, dañando la imagen del organismo electoral.
En semanas recientes, el equipo de Taddei ya había captado la atención pública por la decisión del área de comunicación social de modificar los colores institucionales del INE a tonos lila. Estos colores son idénticos a los empleados por el gobierno capitalino, encabezado por la morenista Clara Brugada Molina. La polémica y las burlas en redes sociales por la “ajolotización” del INE provocaron que la misma área tuviera que revertir la decisión, optando por tonos grises. Este episodio, si bien menos grave que las implicaciones de los contratos, contribuyó a un declive de la imagen pública del árbitro electoral.

