miércoles, enero 14, 2026

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Daniel Arizmendi López: la absolución que sacude a México, pero no lo libera

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El nombre de Daniel Arizmendi López, mejor conocido como “El Mochaorejas”, volvió a sacudir a México y a generar un intenso debate que toca las fibras más sensibles de la justicia. A pesar de haber pasado casi tres décadas tras las rejas por secuestro y delincuencia organizada, una jueza federal emitió un fallo que lo absolvió de un proceso y ordenó su inmediata libertad en esa causa. Sin embargo, el criminal más temido de los años noventa no podrá abandonar la cárcel.

El tecnicismo legal que permitió la absolución de Daniel Arizmendi López

El 24 de diciembre de 2025, la noticia de la absolución del “Mochaorejas” se difundió rápidamente. La decisión fue emitida por la jueza Raquel Ivette Duarte Cedillo, titular del Juzgado Segundo de Distrito en Materia Penal en el Estado de México.

La jurista determinó que los elementos de prueba presentados por la entonces Procuraduría General de la República (PGR) fueron insuficientes para acreditar la responsabilidad plena de Arizmendi López en un caso de privación ilegal de la libertad, en la modalidad de secuestro, ocurrido en 1997.

La sentencia, citada por medios nacionales, señala:

> “El juicio de reproche no es procedente […] se absuelve de la acusación ministerial a Daniel Arizmendi López en la comisión del delito de privación ilegal de la libertad, en la modalidad de secuestro”.

Falta de pruebas directas en el expediente

La jueza Duarte Cedillo dejó claro que, si bien el expediente judicial detalla los hechos, la crueldad que vivió el secuestrado (a quien le cortaron una oreja y le hicieron firmar una carta pidiéndole perdón a su papá) y la declaración de un padre de familia que identificó a Arizmendi por sus apariciones en televisión tras su captura, no existía un vínculo probatorio directo.

Según la resolución, no existen datos relevantes sobre el actuar del acusado, es decir, los hechos concretos que ejecutó para atribuirle su responsabilidad en ese delito específico, atendiendo al principio de presunción de inocencia.

La condena por delincuencia organizada ya está compurgada

Aunque fue absuelto de la acusación directa por secuestro, la jueza federal sí lo encontró culpable de un segundo cargo: la violación a la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada. Por este delito, se le impuso una pena de:

  • Ocho años de prisión.
  • 500 días multa, equivalentes a 13 mil 225 pesos.

Dado que Daniel Arizmendi ha pasado 27 años en prisión desde su detención en 1998, el tiempo de reclusión excede con creces la pena impuesta por Delincuencia Organizada. Por ello, la jueza consideró que la sanción ya estaba cumplida o compurgada, y ordenó su absoluta e inmediata libertad, pero únicamente por lo que respecta a esta causa penal.

Por qué el “Mochaorejas” no saldrá de prisión

El Centro Federal de Reinserción Social 14 “CPS-Durango”, donde Arizmendi está recluido, fue notificado del fallo. Sin embargo, a pesar de la orden de liberación en la causa específica, el excriminal no podrá abandonar el penal.

La razón es que Daniel Arizmendi López enfrenta otros procesos penales en los que ya ha recibido sentencias condenatorias diversas y que lo mantienen bajo reclusión a disposición de otra autoridad.

Conceden amparo a su pareja sentimental

Días antes de la absolución de Arizmendi López, un Tribunal Federal amparó a Dulce Paz Venegas Martínez, quien fue su pareja sentimental y fue detenida junto con él el 17 de agosto de 1998, cuando salían de su domicilio en el Estado de México.

La justicia determinó que su caso, por los delitos de delincuencia organizada y privación ilegal de la libertad, debió ser juzgado en el fuero común y no en el federal, por lo que la sentencia ordenó dejar sin efecto el auto de formal prisión dictado hace 26 años. La acusación corresponde a un caso diferente al de la reciente absolución de Arizmendi.

El rostro del terror en los años 90

La figura de Daniel Arizmendi López se convirtió en uno de los criminales más mediáticos y temidos de México durante la década de los 90 debido a su brutal modus operandi y su red de complicidades.

Origen y ascenso en el crimen

Arizmendi López nació el 22 de julio de 1958 en Miacatlán, Morelos. Su trayectoria criminal comenzó desde joven con robos menores de autopartes y vehículos en la Ciudad de México (CDMX). Tras salir de prisión por estos delitos, se mudó a los suburbios de la Ciudad de México junto con su hermano, Aurelio.

Ahí, un viejo secuestrador apodado “La víbora” los introdujo en el mundo del secuestro exprés.

El primer crimen de alto impacto de su banda, que reclutó a familiares y amigos, fue el raptó de un empresario. Aunque la familia pagó un jugoso rescate, la víctima fue asesinada y su cuerpo abandonado en una calle de Chalco.

Nacimiento de “El Mochaorejas”

Motivado por la facilidad con la que obtuvieron dinero, Daniel Arizmendi escaló la crueldad de sus métodos. El criminal comenzó a cortar las orejas de sus secuestrados, enviándolas a las familias como una advertencia macabra para presionar el pago del rescate.

Su crueldad, que le permitió cobrar más de 50 millones de pesos en rescates de víctimas, algunas de ellas menores de familias adineradas, lo mantuvo impune hasta su captura en 1998. Veintisiete años después, su absolución por tecnicismos legales reabre un capítulo oscuro en la historia del crimen organizado en el país.

El fallo que declara la Daniel Arizmendi López absolución por una causa penal específica, aunque no le otorga la libertad inmediata, pone de manifiesto cómo los errores de integración en las averiguaciones previas del pasado judicial siguen impactando la agenda pública y el sistema de justicia actual, generando preocupación, indignación y debate sobre si el “Mochaorejas” eventualmente quedará libre.

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