Desde el 3 de noviembre de 2026, México implementará una restricción en el uso de celulares y otras pantallas en las escuelas de primaria y secundaria, una medida respaldada por todas las 32 entidades federativas y anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum para reorientar el enfoque educativo y social. Esta disposición busca privilegiar las actividades pedagógicas, la convivencia y el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes, estableciendo límites claros al uso indiscriminado de dispositivos electrónicos durante la jornada escolar. La publicación oficial en el Diario Oficial de la Federación (DOF) marcará el inicio de un período de 30 días para la comunicación efectiva a toda la comunidad educativa.
También te puede interesar: Peso mexicano frena declive: Banxico y cumbre Trump-Xi trazan ruta económica
Cronograma de implementación y respaldo nacional
La medida sobre la contención del uso de dispositivos electrónicos en el ámbito escolar comenzará a aplicarse el martes 3 de noviembre de 2026, tras un periodo informativo.
Antes de esta fecha, la Secretaría de Educación Pública (SEP) y las autoridades educativas estatales dispondrán de 30 días para organizar asambleas y comunicar los alcances del acuerdo a docentes, madres, padres de familia y estudiantes. La decisión ha sido consolidada con el consenso de las autoridades educativas de las 32 entidades federativas, resultado de las reuniones del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu).
Alcance de la medida: diferencia entre portar y usar
La regulación distingue entre la tenencia del dispositivo y su utilización activa, prohibiendo el uso de pantallas en espacios y tiempos específicos.
Los estudiantes podrán llevar sus celulares a los planteles, pero deberán mantenerlos guardados, sin utilizarlos durante las clases ni en los recreos, salvo excepciones justificadas. La presidenta Sheinbaum explicó que el objetivo central es evitar el empleo indiscriminado de las pantallas, especialmente en relación con las redes sociales, para recuperar espacios propicios para la creatividad y el desarrollo durante la etapa escolar. La mandataria aclaró que esta iniciativa no anula la utilidad de las pantallas o herramientas digitales, sino que impone límites precisos a su utilización dentro del entorno educativo.
Situaciones excepcionales y límites pedagógicos
La política nacional contempla situaciones puntuales donde se autorizará la utilización de dispositivos electrónicos en el aula.
Las excepciones incluyen casos de emergencia o circunstancias específicas vinculadas a las necesidades de las niñas y los niños, así como usos con un fin pedagógico que cuente con la autorización expresa de la institución escolar. El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, enfatizó que la discusión derivó en una “restricción de uso” en lugar de una “prohibición de portación”, permitiendo a los estudiantes llevar sus dispositivos siempre y cuando permanezcan guardados.
Diferenciación por nivel educativo en la aplicación del protocolo
El protocolo de restricción presenta alcances variables conforme al nivel educativo, adaptándose a las particularidades de cada etapa formativa.
- Primaria y secundaria: El uso de celulares y otras pantallas quedará restringido de forma categórica durante las clases y el recreo.
- Educación media superior: Cada institución educativa deberá definir sus propias limitaciones, orientadas a garantizar un empleo responsable y seguro de los dispositivos, principalmente con propósitos pedagógicos.
- Educación superior: No se establecerá una restricción de carácter federal equivalente; las universidades serán las encargadas de formular sus políticas internas para fomentar el uso responsable de la tecnología y la ciudadanía digital.
La regulación no impone prohibiciones al uso de dispositivos por parte de los docentes. No obstante, Delgado indicó que el documento integra buenas prácticas destinadas a que los maestros actúen como referentes en el manejo responsable de la tecnología.
Justificación estratégica: priorizando desarrollo cognitivo y convivencia
La decisión de limitar el uso de celulares en las escuelas se fundamenta en la protección del proceso de aprendizaje y el desarrollo integral de la comunidad estudiantil.
La presidenta Sheinbaum argumentó que la medida busca fortalecer los mecanismos pedagógicos y prevenir que el uso excesivo de pantallas, particularmente el vinculado a redes sociales, interfiera con el aprendizaje y el desarrollo cognitivo de los menores. La mandataria precisó que el uso indiscriminado de dispositivos puede generar efectos negativos durante la formación de niñas, niños y adolescentes. Por su parte, Mario Delgado subrayó la inexistencia de un modelo internacional único para la regulación de celulares en las escuelas, señalando que cada nación ha implementado estrategias diversas, desde la limitación exclusiva a actividades pedagógicas hasta el establecimiento de reglas de acceso a plataformas digitales para menores.

