Claves de la noticia:
- Volqueteros de Solferino: Miembros de la CTM niega rotundamente estar en contra de la rehabilitación de calles en Solferino.
- Politización: Denuncian “despotismo” y manipulación informativa por parte de Russel Baas, colaborador municipal y aspirante del PVEM.
- Postura oficial: La autoridad local advierte que no permitirá el bloqueo de maquinaria ni actos fuera de la ley que afecten el beneficio colectivo.
SOLFERINO, QR.- El gremio de volqueteros de Solferino, adheridos a la Confederación de Trabajadores de México (CTM) afirmó que su postura no es de obstrucción al progreso, sino de exigencia de su derecho al trabajo, al tiempo que señalan directamente a actores políticos de enrarecer el ambiente social.
Lo que inició como un proyecto de mejora de infraestructura vial en la comunidad de Solferino ha escalado a una tensa disputa que mezcla demandas laborales con acusaciones de ambición política.
También te puede interesar: Autoridades ejidales de Solferino desmienten acusaciones de tala ilegal y despojo
El origen de la discordia: ¿Bloqueo o exclusión?
Rubén Escalante Celis, representante del sindicato de volqueteros y residente de esta localidad, salió al paso de las versiones que circulaban en redes sociales y medios locales, donde se acusaba al gremio de intentar frenar las máquinas de reparación de calles.
Escalante fue enfático al señalar que el sector transporte es el principal interesado en que las vialidades estén en condiciones óptimas, pero subrayó que es injusto que se traiga mano de obra o transportistas foráneos cuando existe capacidad local.
“No estamos en contra de la suspensión de los trabajos de reparación. Lo que pedimos es ser tomados en cuenta. Somos gente de la comunidad, conocemos las necesidades y tenemos el equipo. Queremos trabajar, no detener el desarrollo”, afirmó Escalante Celis.
El sindicalista lamentó que la postura del gremio haya sido “malinterpretada deliberadamente” por personajes con intereses ajenos a la comunidad, lo que ha generado una ola de desinformación e inconformidad entre los trabajadores del volante, quienes sienten que su imagen pública está siendo dañada.
Señalamientos contra el PVEM y el Ayuntamiento
El ángulo más crítico de la denuncia recae sobre Russel Baas, a quien Escalante Celis identificó como colaborador del Ayuntamiento y dirigente local del Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Según el líder sindical, Baas ha utilizado su posición para tergiversar la información y generar un clima de confrontación innecesario.
La acusación sube de tono al calificar la actitud de Baas como “déspota” hacia los ciudadanos.
De acuerdo con el representante de la CTM, el aspirante político busca capitalizar la obra pública para su proyección personal, atropellando en el proceso los derechos de los trabajadores locales.
“Es una persona que piensa que con esa forma de dirigirse puede avanzar políticamente, cuando en realidad no cuenta con el respaldo del pueblo”, sentenció Escalante, quien además defendió su propia trayectoria asegurando que sus gestiones sociales siempre han sido sin fines de lucro.
La postura de la autoridad: Prioridad al beneficio colectivo
Ante la posibilidad de que el conflicto escale a un bloqueo físico de las obras, el subdelegado de Solferino, Jahaziel Fuentes Tuz, fijó una postura institucional firme. Para la autoridad comunitaria, la reparación de las calles es una necesidad urgente que no puede quedar supeditada a negociaciones sindicales o intereses de grupo.
Fuentes Tuz reconoció que el argumento de los volqueteros se basa en la obtención de contratos, pero lanzó una advertencia clara: el interés general del pueblo está por encima de cualquier gremio.
“El interés es del pueblo y no se permitirá que nadie vandalice maquinaria o incurra en actos fuera de la ley”, puntualizó el subdelegado.
La autoridad local hizo un llamado enérgico a las partes en conflicto para que trasladen sus quejas a las mesas de diálogo correspondientes y eviten tomar medidas de presión que perjudiquen a los habitantes de Solferino, quienes llevan tiempo esperando la rehabilitación de sus vías de comunicación.
Un escenario de tensión social
Actualmente, el ambiente en Solferino se mantiene bajo una tensa calma. Mientras los volqueteros esperan una respuesta formal que les garantice una cuota de participación en el acarreo de materiales, la administración municipal continúa con el cronograma de obra.
Este conflicto pone de relieve la histórica fricción en la zona norte de Quintana Roo entre los sindicatos tradicionales y las administraciones públicas cuando se trata de obra civil. Lo que queda claro es que, en medio de la disputa por el trabajo y el control político, son los ciudadanos de Solferino quienes esperan que las máquinas no se detengan y que el bacheo prometido se convierta en una realidad tangible sin que la violencia o el sabotaje hagan acto de presencia.


