CHETUMAL, QR.- Comerciantes de pescados y mariscos destacan que los precios de los productos no sufrieron alzas durante la Semana Santa; pese a ello, las familias señalan que es un lujo comprar estos alimentos en cualquier temporada del año.
En la ciudad operan alrededor de 25 negocios de venta de pescados y mariscos, la mayoría instalados en los mercados públicos, como Lázaro Cárdenas y Manuel Ignacio Altamirano, el primero conocido como “mercado nuevo” y el segundo como “mercado viejo”.
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De acuerdo con los comerciantes, los precios no sufrieron incrementos durante la Cuaresma y el periodo vacacional conocido como Semana Santa; sin embargo, sus ventas no se elevaron en demasía: si acaso, un 50 por ciento en promedio. Los días considerados de mayor venta fueron los viernes de Cuaresma y los que integran la denominada “Semana Mayor”.
Lluvia afecta ventas de pescados y mariscos
José Ángel Briceño Díaz, comerciante de pescados y mariscos, destacó que las ventas no han sido lo que se esperaba para la temporada. “Hubo venta, pero no la que tuvimos el año pasado, quizá por el clima lluvioso que ha prevalecido”.
Mencionó que también hubo escasez de pescado pequeño, principalmente el pargo, que es el que acostumbran llevar las familias, por lo que se tuvo que poner a la venta producto de mayor tamaño, el cual generalmente consumen los restaurantes; sin embargo, el costo es más alto por ser de mayor calidad.
Aunque los negocios no aumentaron sus costos, eso también pudo generar algún inconveniente para el consumo y los bolsillos, consideró. No obstante, en otras especies hubo suficiente abasto, tanto de pescados como de mariscos.
Aunque no hubo variación en las tarifas de los productos del mar, la situación económica impide adquirirlos, al menos una vez durante la temporada de Cuaresma o el periodo vacacional de Semana Santa.
Jesús Gutiérrez, de oficio mecánico, mencionó que hasta hace unos cinco años su familia acostumbraba, durante este periodo del año, realizar varias reuniones familiares en las que los platillos principales eran pescados y mariscos; sin embargo, las condiciones económicas actuales no lo permiten y hay que priorizar.
En esta ocasión solo se reunieron una vez y la preparación fue un ceviche. “Parece chiste, pero le tuvimos que agregar más cebolla y tomatito; además, comimos de forma limitada, fue más bien una botana. Para terminar de llenarnos, tuvimos que hacer otra comida a base de pollo”, dijo.
Para Martha Morales, cada vez es menos posible comprar pescados y mariscos, no solo en Semana Santa, sino en cualquier temporada del año. “Con lo que pagas, por ejemplo, por un kilo de camarón, puedes comprar de tres a cuatro kilos de pollo y hasta dos kilos de carne de puerco; es decir, rinde más”.
Si bien es cierto que en esta temporada se deja de consumir carne roja por la fe católica, también es cierto que no solo se trata de creencias religiosas, sino de la necesidad económica. “Creo que hay muchas familias que en todo el año no consumen pescados y mariscos, ni en Cuaresma ni en el resto del año, pues no cuentan con la solvencia”.
Lucio Díaz mencionó que “ahora es un lujo comer estos alimentos, pues no solo se trata del producto en sí, sino de lo que tienes que gastar para la elaboración de los platillos. A pesar de lo caro, cuando quieres darte un gusto, a veces es mejor comprarlos ya preparados o comerlos en un restaurante”.
Los precios de los productos del mar varían según la especie, tamaño y calidad. Hay algunos tipos que solo se pueden conseguir en supermercados, como el salmón, atún y la langosta.
Algunos precios de los pescados y mariscos más consumidos en Chetumal:
- Chacchi: 70 pesos
- Tilapia: 120 pesos
- Jaiba: 125 pesos
- Pargo entero: de 150 a 190 pesos, según tamaño
- Postas de pargo: 190 pesos
- Filete de pargo: 200 pesos
- Pulpo: 220 pesos
- Camarón: de 180 a 230 pesos, según tamaño
El periodo de Cuaresma concluyó el viernes pasado; la Semana Mayor concluye el domingo, pero aún resta una semana del periodo vacacional de Semana Santa, es decir, hasta el 12 de abril. Los comerciantes tienen la esperanza de lograr un poco más de venta.




