CHETUMAL, QR.– Derivado del aumento de hechos delictivos en la capital del estado, el párroco del Santuario Guadalupano, David Martín Leal, pidió a los fieles católicos realizar oración y ayuno por la paz durante el periodo de Cuaresma.
Destacó que en Chetumal se registran hechos graves y preocupantes, como personas embolsadas y balaceras, que evidencian un alto nivel de inseguridad.
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Mencionó que los hechos delictivos no solo representan un riesgo para la sociedad, sino que han motivado cambios en la conducta y en las dinámicas cotidianas de quienes habitan la ciudad. “La gente ya no sale con facilidad; las familias viven en jaulas para protegerse, y es un tema al que deben dar importancia tanto las autoridades como la sociedad, que también debe poner de su parte”, resaltó.
Señaló que corresponde a las autoridades implementar estrategias de seguridad y a las familias, desde el hogar, evitar la violencia e impulsar en los hijos una cultura de paz, respeto y amor al prójimo.
Autoridades y familias, claves en la oración y ayuno por la paz
El párroco del Santuario Guadalupano mencionó que las instituciones religiosas han sido blanco de la delincuencia, principalmente por robos, extorsiones y amenazas. “En estos momentos nadie se libra de los hechos delictivos que ocurren en la ciudad y en el estado”, agregó.
Precisó que, en el caso de las amenazas, estas se han perfilado hacia un posible daño a familiares de sacerdotes o al personal de las iglesias.
Comentó que los delitos cometidos contra instituciones eclesiásticas han sido reportados conforme a los procedimientos correspondientes ante las autoridades ministeriales.
Por lo anterior, en el marco del primer viernes de Cuaresma, pidió a los fieles católicos realizar oración y ayuno por la paz en la capital, en el estado y en el país.

Inseguridad cotidiana refuerza llamado a oración y ayuno por la paz
“Este periodo litúrgico invita a la reflexión, la oración y la práctica del ayuno como preparación para la Semana Santa, pero también como un camino para alcanzar la paz”, remarcó. Reiteró que en los últimos años se han registrado hechos que antes no eran comunes en la ciudad y que hoy se han vuelto parte de la cotidianidad en Chetumal.
Agregó que otro motivo de preocupación son las desapariciones de personas, que han generado dolor en las familias. Destacó que madres buscan a sus hijos desaparecidos o a otros seres queridos. “Estos casos reflejan las dificultades que enfrenta la sociedad en la actualidad”, enfatizó.
Martín Leal aseguró que es necesaria la construcción de un entorno pacífico; por ello, el llamado de la Iglesia también busca fortalecer la convivencia y el apoyo mutuo entre los habitantes de la capital de Quintana Roo.
Resaltó que, de manera general, el país atraviesa una herida profunda que no puede maquillarse con cifras o discursos optimistas, pero que impacta la vida diaria, la economía y la salud emocional de la población.
Uno de los hechos recientes que impactó a la sociedad fue el caso de Carlos Hernández Gorocica, sobrino de la presidenta municipal, Maricarmen Hernández Solís, y del ex titular de la Secretaría de Educación, Carlos Gorocica Moreno.
Hernández Gorocica fue privado de la libertad y su cuerpo fue localizado posteriormente embolsado, cerca de un asentamiento irregular. Su vehículo fue hallado días después en el estacionamiento de la Universidad Tecnológica de Chetumal.

