KANTUNILKÍN, Quintana Roo.– En medio de un clima de creciente inconformidad entre comerciantes establecidos, Silvia Poot Aban, propietaria de una pollería local, denunció que la expansión de los negocios informales está afectando de manera directa la estabilidad económica de quienes cumplen con sus obligaciones fiscales y sanitarias.
La comerciante señaló que los negocios informales operan sin pagar impuestos ni acatar regulaciones, mientras que los establecimientos registrados ante el Servicio de Administración Tributaria enfrentan cargas fiscales cada vez más elevadas, así como inspecciones constantes y el cumplimiento de diversos permisos.
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Negocios informales generan competencia desleal
Explicó que, principalmente durante las tardes y noches, se incrementa la venta de alimentos y productos a través de grupos de WhatsApp y publicaciones en Facebook, espacios donde —aseguró— proliferan los negocios informales sin supervisión de las autoridades correspondientes.
“Nosotros cumplimos con permisos, pagos y revisiones constantes, pero hay quienes venden desde sus casas o en la vía pública sin pagar un solo peso de impuesto. ¿Dónde está la autoridad?”, cuestionó Poot Aban al referirse al impacto que generan los negocios informales en las ventas del comercio establecido.

Añadió que la competencia resulta desigual, ya que los negocios formales deben cubrir gastos como renta, energía eléctrica con tarifa comercial, salarios, cuotas e impuestos, mientras que quienes operan fuera de la regulación reducen costos y atraen clientes con precios más bajos.
De acuerdo con la empresaria, algunos comerciantes establecidos han manifestado de manera anónima su preocupación ante la posibilidad de cerrar sus establecimientos si la situación continúa agravándose, pues consideran que la presencia creciente de negocios informales vuelve cada vez menos rentable mantener un negocio formal.

La problemática, dijo, se agrava con el incremento reciente del impuesto predial y otros cobros municipales, lo que ha generado mayor presión financiera sobre el sector formal. Ante ello, hizo un llamado urgente a las autoridades municipales para implementar operativos de regulación que garanticen condiciones equitativas de competencia.
“No pedimos privilegios, pedimos piso parejo. Si todos cumplimos, todos competimos en igualdad. De lo contrario, el comercio formal está en riesgo”, concluyó.

