PLAYA DEL CARMEN, QR.- La intervención irregular de una duna costera frente al Hotel Carmen, a la altura de la calle 8, ha encendido alertas ambientales en Playa del Carmen. Desde hace tres semanas, la ocupación de un tramo de arenal derivó en la reubicación y daño de vegetación dunar, incluyendo una palmera previamente sembrada por la ZOFEMAT, además de la colocación de estructuras sobre arena natural.
Especialistas y prestadores de servicios advierten que alterar una duna incrementa la erosión, reduce la protección natural contra marejadas y afecta la estabilidad de la línea de costa, un riesgo mayor en una zona expuesta a temporadas de nortes y huracanes. Las imágenes recabadas muestran plantas debilitadas del hotel Carmen, compactación de arena y delimitaciones que rompen la dinámica natural del sistema dunar.
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El impacto ambiental se ha traducido también en afectaciones operativas para clubes de playa colindantes: la obstrucción del paso dificulta el acceso de proveedores, el abastecimiento de insumos y el ingreso de tanques estacionarios de gas, obligando a rodeos sobre áreas sensibles de la playa, lo que profundiza el deterioro.
Responsables y omisión en el hotel Carmen
De acuerdo con un testimonio anónimo, el propietario del hotel Carmen es estadounidense, la operación corre a cargo de un empresario español y el restaurante fue arrendado a un ciudadano brasileño.
Aunque se anunció la posible llegada de inspectores, la fuente afirma que no hubo intervención por parte del hotel Carmeny que la ocupación continúa sin correcciones visibles.
“Dijeron que estaban viendo cómo resolverlo, pero no hay solución”, señaló la fuente.

Marco legal y restauración
La Zona Federal Marítimo Terrestre es un bien de uso común. La Ley General de Bienes Nacionales garantiza el libre tránsito y prohíbe obstaculizar o privatizar la franja federal. En términos ambientales, cualquier afectación a las dunas exige retiro de estructuras, restauración de vegetación nativa y, de ser el caso, sanciones por daño ambiental.
Prestadores de servicios y ciudadanos piden la intervención inmediata para retirar obstáculos, detener nuevas afectaciones, restaurar la duna y transparentar permisos. De no actuar, advierten, el daño podría volverse irreversible con la próxima temporada de eventos meteorológicos.

