Claves de la noticia:
- Hospital General de Felipe Carrillo Puerto: Una mujer de la comunidad de Tepich estuvo en riesgo tras ser rechazada por falta de personal.
- Crisis de especialistas: El nosocomio no contaba con anestesiólogo ni cirujano disponibles para realizar una cesárea de emergencia durante la madrugada.
- Contraste: El incidente ocurre a pesar de una inversión reciente de 15 millones de pesos para la remodelación de las instalaciones actuales.
FELIPE CARRILLO PUERTO QR.- La precariedad del sistema de salud pública en la zona maya de Quintana Roo volvió a quedar en evidencia tras una denuncia pública que señala la grave falta de personal especializado en el Hospital General de Felipe Carrillo Puerto. En un incidente que pudo terminar en tragedia, una mujer embarazada, proveniente de la comunidad de Tepich, tuvo que ser trasladada de urgencia a una clínica particular debido a que el nosocomio estatal no contaba con un anestesiólogo ni un cirujano para realizar una intervención quirúrgica vital.
También te puede interesar: Inauguran Senderos Seguros “Caminos Ancestrales” en Felipe Carrillo Puerto
El denunciante, Carlos Dzib, esposo de la afectada, relató el calvario vivido durante la madrugada del pasado sábado. Según su testimonio, la pareja arribó a la cabecera municipal el viernes por la tarde, confiando en que el Hospital General brindaría la atención necesaria para el nacimiento de su hijo. Inicialmente, el personal médico informó que el parto sería natural y que no presentaba complicaciones mayores.
Una madrugada de incertidumbre y riesgo
Sin embargo, el diagnóstico cambió drásticamente durante las primeras horas del sábado. Un encargado de enfermería notificó a Dzib que el estado de salud de su esposa requería una cesárea de emergencia. La sorpresa y la indignación llegaron cuando, acto seguido, se le informó que la operación era imposible de realizar en dichas instalaciones: el hospital carecía de los especialistas básicos para entrar a quirófano.
“Casi muere la madre y el recién nacido por falta de doctores. Me dicen que no hay doctores en el Hospital General de Carrillo Puerto y por mis propios medios la llevé a un particular”, sentenció Carlos Dzib con visible molestia.
Ante la negativa de atención y el riesgo inminente de muerte para su esposa y su hijo, Dzib se vio obligado a buscar alternativas de carácter privado. El traslado se realizó bajo condiciones de extrema presión, ya que la paciente se encontraba en pleno trabajo de parto activo al momento de ser retirada del hospital público.
Reincidencia y falta de personal: Un problema sistémico
Este no es un caso aislado. La crisis de personal en el Hospital General de Felipe Carrillo Puerto parece ser una constante que las autoridades de salud no han logrado resolver. Apenas en diciembre pasado, se registró una denuncia similar cuando una mujer con un embarazo de alto riesgo fue enviada a otro municipio ante la falta de ginecólogos y personal de apoyo.
La situación resulta contradictoria para los habitantes de la zona maya, ya que a principios de 2024 se anunció una inversión de 15 millones de pesos, gestionada por el Gobierno del Estado ante la Federación. Si bien estos recursos fueron destinados a la remodelación física de las instalaciones en la colonia Juan Bautista —mientras se concluye la construcción del nuevo hospital—, la inversión en infraestructura no ha venido acompañada de una suficiencia en la plantilla laboral.

El costo de la salud pública deficiente
Para la familia Dzib, originaria de una zona rural, la negligencia administrativa del hospital estatal se tradujo en una carga económica inesperada y el trauma de estar a punto de perder a sus seres queridos. Aunque se reporta que tanto la madre como el recién nacido se encuentran actualmente estables y bajo observación en la clínica privada, el padre de familia recalcó que su denuncia busca visibilizar el trato deshumanizado y la desprotección que sufren los ciudadanos.
La comunidad exige que el sector salud (Sesa) y las autoridades correspondientes garanticen la presencia de especialistas de guardia las 24 horas del día. De nada sirven las fachadas remodeladas y los equipos nuevos si, en el momento de una emergencia, no hay un médico capaz de operar para salvar una vida.

