VALLADOLID NUEVO.- Entre procesiones, tardes taurinas, bailes populares y el sabor de la gastronomía regional, concluyeron las fiestas patronales en honor a la Virgen del Rosario, que durante varios días reunieron a numerosas familias de esta comunidad, donde la fe y las tradiciones se hicieron presentes en un ambiente de convivencia y alegría.
El delegado de la comunidad de Valladolid Nuevo, Olegario May Cen, informó que las celebraciones concluyeron con saldo blanco, gracias a los recorridos de vigilancia realizados por elementos de Seguridad Pública, principalmente durante los fines de semana, cuando se llevaron a cabo los bailes populares que congregaron a habitantes y visitantes.
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Procesión, fe y devoción a la Virgen del Rosario
Destacó que uno de los momentos más significativos fue la tradicional procesión en honor a la Virgen del Rosario, en la que los feligreses recorrieron las principales calles del primer cuadro de la población para rendir homenaje a la patrona. Al finalizar el derrotero, se celebró una misa en la que participaron numerosos habitantes, quienes acudieron para expresar su fe y agradecer los favores recibidos.
Las festividades también estuvieron marcadas por las tradicionales tardes taurinas, una de las actividades que forman parte de las costumbres de la comunidad y que cada año propician la convivencia entre las familias


Tardes taurinas y tradición gastronómica en Lázaro Cárdenas
A la par de las actividades religiosas y recreativas, la gastronomía regional tuvo un lugar especial. En los domicilios de los organizadores se ofrecieron platillos típicos como el relleno negro, la cochinita pibil y los chicharrones, alimentos que se compartieron entre familiares, amigos e invitados, fortaleciendo los lazos comunitarios.
May Cen, señaló que las celebraciones transcurrieron sin incidentes de consideración y agradeció la participación de las familias, así como el apoyo de los cuerpos de seguridad, cuya presencia contribuyó a mantener el orden durante los diferentes eventos.
De esta manera, Valladolid Nuevo despidió sus fiestas patronales entre expresiones de fe, tradiciones arraigadas y convivencia familiar, en una celebración que volvió a poner de manifiesto la importancia de preservar las costumbres que dan identidad a la comunidad.

