Claves de la noticia:
- Crisis sanitaria en Kantunilkín: Saturación de contenedores cerca del domo deportivo genera olores fétidos y fauna nociva.
- Riesgo sanitario: Presencia de desechos orgánicos de animales acelera la descomposición por las altas temperaturas.
- La denuncia: Vecinos acusan abandono de servicios básicos desde el inicio de la actual administración municipal.
KANTUNILKÍN, QR.- Vecinos de la colonia Terencio Tah Quetzal se quejan de la ineficiencia en el sistema de recolección de residuos sólidos en la cabecera municipal de Lázaro Cárdenas, una problemática que amenaza con salirse de control si las autoridades no intervienen de manera inmediata.
Afirman que, lo que debería ser un espacio de sano esparcimiento para las familias se ha transformado en un foco de infección y un peligro latente para la salud pública.
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Andrés Quetzal Pech, residente afectado de la zona, denunció públicamente la crítica situación que atraviesan los habitantes de este sector.
Según el testimonio del ciudadano, el área de Servicios Públicos ha dejado en el olvido la recolección periódica, permitiendo que los contenedores ubicados estratégicamente a un costado del domo deportivo alcancen niveles de saturación alarmantes.
Un foco de infección acelerado por el clima
La preocupación de la comunidad no solo radica en la acumulación de bolsas plásticas, sino en el tipo de desechos que se están depositando en el lugar. Quetzal Pech señaló que entre los desperdicios predominan plumas y vísceras de gallinas, residuos altamente biodegradables que, bajo la exposición constante a las altas temperaturas de la región, entran en un estado de descomposición acelerada.
“Las pestilencias son insoportables. No se puede ni respirar cerca de la zona y tememos que esto provoque enfermedades respiratorias o gastrointestinales en nuestros hijos”, afirmó el denunciante.
Esta mezcla de residuos orgánicos y calor extremo ha generado una “bomba de tiempo” sanitaria. Los malos olores impregnan las viviendas cercanas, obligando a los vecinos a mantener puertas y ventanas cerradas a pesar del sofocante clima, afectando drásticamente su calidad de vida.
Impacto en la convivencia social e imagen urbana
El problema trasciende lo sanitario y afecta directamente el tejido social de Kantunilkín. El sitio afectado colinda directamente con el domo deportivo y el parque de la colonia, puntos de reunión donde diariamente acuden decenas de niños, jóvenes y adultos para realizar actividades recreativas y deportivas, especialmente durante las tardes y noches.
La imagen de abandono y la presencia de moscas y otros vectores de enfermedades han ahuyentado a las familias de estos espacios públicos. Lo que antes era un centro de convivencia, hoy es visto con recelo debido al riesgo de contaminación. Los vecinos lamentan que un área destinada al bienestar se convierta en un basurero a cielo abierto por la falta de gestión administrativa.
Críticas a la gestión de Nivardo Mena Villanueva
La molestia ciudadana ha escalado hasta el ámbito político. Andrés Quetzal Pech fue enfático al señalar que esta deficiencia en los servicios básicos no es un hecho aislado, sino una constante desde el inicio de la administración municipal encabezada por Nivardo Mena Villanueva.
De acuerdo con los testimonios recogidos en la zona, las colonias periféricas y aledañas al centro han sufrido un descuido sistemático en servicios prioritarios. La percepción de los habitantes es que la recolección de basura ha pasado a un segundo plano en la agenda del ayuntamiento, dejando a la población a merced de la insalubridad.
“Parece que las colonias populares no existimos para esta administración. Los servicios básicos son un derecho, no un favor, y la recolección de basura es lo mínimo que esperamos de nuestras autoridades”, sentenció Pech.

Un llamado urgente a la acción
Ante la gravedad de los hechos, los vecinos de la “Terencio Tah Quetzal” han emitido un exhorto urgente a la Dirección de Servicios Públicos y al propio alcalde para que se regularicen las rutas de recolección y se realice una limpieza profunda del área afectada.
La advertencia es clara: de no atenderse el problema en los próximos días, la acumulación de desechos orgánicos podría derivar en un brote epidemiológico que afectaría no solo a la colonia, sino a gran parte de la cabecera municipal. La comunidad espera que esta denuncia pública sirva como catalizador para que el gobierno de Nivardo Mena retome sus responsabilidades y garantice un entorno digno y saludable para todos los habitantes de Kantunilkín.

