Claves de la noticia
- Ignacio Cáceres Correa denunció que el Atlas de Riesgo ejidal fue aprobado sin consulta ni socialización con los ejidatarios de Chiquilá y su anexo San Ángel.
- Señaló que el documento establece criterios de “cero densidades” que limitan la construcción y las actividades productivas en parcelas ejidales.
- Afirmó que fue excluido de la reunión de presentación del Atlas de Riesgo ejidal pese a ostentar la representación ejidal, cuando buscaba aclarar los alcances del proyecto.
- Indicó que las restricciones también alcanzan a otros ejidos, como Kantunilkín, y se vinculan con la reserva territorial aprobada en 1994.
CHIQUILÁ, QR.– El ex presidente del comisariado ejidal del puerto de Chiquilá con anexo San Ángel, Ignacio Cáceres Correa, denunció presuntas irregularidades en la aprobación del Atlas de Riesgo durante la administración del ex alcalde Orlando Emir Bellos Tun, al señalar que el proyecto no fue socializado con los propietarios de la tierra y podría generar afectaciones a los ejidatarios.
Cáceres Correa indicó que el Atlas de Riesgo fue aprobado en ese periodo municipal sin que se informaran de manera pública las implicaciones para los núcleos agrarios. Afirmó que en diversas zonas se establecieron criterios de “cero densidades”, lo que limitaría la construcción y las actividades productivas en parcelas ejidales.
También te puede interesar: Edil rinde protesta tras restitución de regidor en José María Morelos
“El problema es que hay áreas donde prácticamente se impide cualquier tipo de construcción o actividad productiva, y los más perjudicados serían los campesinos que dependen de la tierra para subsistir”, expresó.
Restricciones previstas en el Atlas de Riesgo ejidal
El ex representante ejidal relató que, durante una reunión convocada para presentar el Atlas de Riesgo, no se le permitió el acceso pese a ostentar la representación del ejido en ese momento. Señaló que su exclusión ocurrió cuando buscaba cuestionar los alcances del proyecto y su impacto en la tenencia de la tierra.
“Como comisariado ejidal buscaba claridad y defender los derechos de ejidatarios, pero no me dejaron entrar. Desde ahí se notaba que no querían que se cuestionara nada”, afirmó.

Añadió que las disposiciones del documento no sólo aplican a Chiquilá y su anexo San Ángel, sino también a otros ejidos, entre ellos Kantunilkín, donde, dijo, existen restricciones que inciden en el desarrollo rural de las comunidades.
El ex comisariado explicó que el Atlas de Riesgo ejidal se vincula con la figura de reserva territorial aprobada en 1994, la cual, señaló, ha condicionado por décadas las decisiones de los ejidatarios sobre sus tierras. Indicó que esta combinación normativa mantiene restricciones adicionales para el uso y aprovechamiento de las parcelas y para los derechos de ejidatarios.
Puntos clave del señalamiento:
- Aprobación del Atlas de Riesgo sin socialización con ejidatarios.
- Criterios de “cero densidades” en zonas ejidales.
- Exclusión del comisariado ejidal en reunión de presentación.
- Alcance del documento en Chiquilá, San Ángel y Kantunilkín.
- Vinculación con reserva territorial aprobada en 1994 y efectos en el desarrollo rural limitado.
Impacto normativo en ejidos señalados
| Concepto | Año | Alcance reportado |
|---|---|---|
| Reserva territorial | 1994 | Restricciones a decisiones sobre tierras |
| Aprobación municipal del Atlas | Periodo señalado | Criterios de uso y densidad |
| Zonas con “cero densidades” | No precisado | Limitación de construcción y actividades |
Cáceres Correa hizo un llamado a las autoridades en funciones para transparentar la información relacionada con el Atlas de Riesgo y abrir espacios de diálogo con los núcleos agrarios, con el objetivo de revisar los alcances del proyecto y su relación con los derechos de ejidatarios rurales y el desarrollo rural en la región.

