Claves de la noticia:
- El abandono animal se mantiene como una práctica arraigada en la cultura local de Holbox.
- La falta de denuncias formales impide que las autoridades apliquen las sanciones vigentes por ley.
- La esterilización masiva se perfila como la única solución definitiva ante la sobrepoblación.
KANTUNILKÍN, QR. – El paraíso turístico de la isla de Holbox enfrenta una problemática persistente que empaña su imagen: el abandono animal. Morelia Montes Barahona, directora del refugio animal de la isla, advirtió que esta práctica sigue profundamente arraigada en la cultura de la población, lo que ha dificultado su erradicación total, a pesar de que actualmente es un acto de crueldad sancionado por la legislación de Quintana Roo.
En entrevista, la activista explicó que el desinterés por el bienestar animal se manifiesta de forma crítica durante las mudanzas. Según Montes Barahona, es común que las familias cambien de domicilio y opten por dejar a sus animales a su suerte. “Es un tema cultural; muchas personas aún no asumen la responsabilidad que implica tener una mascota”, señaló con preocupación.
También te puede interesar: Resumen de Ruptura360. Noticias destacadas: Reestructura en Spin by Oxxo; goleadores de Liga MX y más
El vacío legal ante la falta de reportes de abandono animal
Uno de los mayores obstáculos para combatir este delito es el silencio ciudadano. Aunque el marco legal contempla castigos para quienes desamparen a sus mascotas, la activista enfatizó que la falta de denuncias directas ante las instancias correspondientes ata de manos a las autoridades.
“El problema es que nadie reporta estos casos; sin denuncias, no se puede dar el seguimiento legal necesario para castigar a los responsables”, puntualizó.

Castigos crueles por instinto natural
La directora del refugio expuso situaciones alarmantes donde los animales son castigados por comportamientos instintivos. Mencionó casos en los que, si un perro llega a lastimar a un ave de corral, los dueños reaccionan con violencia y deciden abandonar a la mascota a la orilla de la carretera como represalia. Montes Barahona insistió en que, de contar con evidencias fotográficas o testimoniales, se podrían iniciar procesos legales conforme a la ley de bienestar animal.
La esterilización como vía de solución
Finalmente, la activista sostuvo que el abandono es el síntoma de un problema mayor: la sobrepoblación. Para Montes Barahona, la única solución de fondo es la implementación de programas de esterilización constantes y gratuitos.
Sin un control reproductivo efectivo, la activista concluyó que el ciclo de abandono y maltrato seguirá repitiéndose de manera consecuente en la región, afectando tanto la salud pública como la vida de cientos de animales.

