La Selección Mexicana empató 1-1 frente a su similar de Bélgica en el Soldier Field de Chicago, consolidando su último ensayo de alta jerarquía previo al inicio de la Copa del Mundo 2026.
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Este enfrentamiento, disputado el martes 31 de marzo de 2026, representa el cierre de la actividad de la Fecha FIFA para el conjunto dirigido por Javier Aguirre. Tras el reciente empate sin goles ante Portugal, el cuadro azteca buscó refinar su funcionamiento colectivo frente a uno de los combinados europeos más competitivos, dejando sensaciones de solidez estructural pero con asignaturas pendientes en la contundencia y la concentración defensiva al inicio de los complementos.
Dominio táctico y ventaja mexicana en el primer tiempo
Durante los primeros 45 minutos, el planteamiento de Javier Aguirre neutralizó por completo la propuesta futbolística de los “Diablos Rojos”. La ejecución de una presión alta constante impidió que el equipo europeo, bajo el mando de Rudi García, lograra establecer circuitos de juego efectivos. Esta disposición física y táctica permitió a México controlar la posesión y generar las opciones de peligro más significativas del periodo inicial.
La recompensa a la insistencia mexicana llegó al minuto 19 a través de la táctica fija. Un tiro de esquina ejecutado por Brian Gutiérrez provocó el desorden en el área chica belga; tras un rebote accidental derivado de la falta de comunicación entre los centrales y el guardameta Koen Casteels, el defensor Jorge Sánchez reaccionó con instinto ofensivo para empujar el esférico con la pierna derecha y decretar el 1-0 parcial. Pese a que Julián Quiñones tuvo dos oportunidades claras para ampliar la brecha antes de la media hora de juego, la defensa europea logró resistir el asedio hasta el descanso.
Reacción de Bélgica y ajuste de dinámica en el complemento
La narrativa del encuentro se transformó drásticamente apenas reiniciadas las acciones en el Soldier Field. Al minuto 46, un error en la transición defensiva mexicana tras una pérdida de balón en medio campo permitió que Johan Bakayoko proyectara una descolgada a velocidad por la banda derecha. El servicio encontró a Dodi Lukébakio en el vértice del área, quien aprovechó el espacio cedido por Gerardo Arteaga para recortar hacia el centro y colocar un remate de zurda en el ángulo superior del segundo poste, sentenciando el 1-1 definitivo.
Tras el empate, los ajustes estratégicos desde el banquillo mexicano no se hicieron esperar. El ingreso de elementos como Luis Chávez y César Huerta buscó dinamizar un ataque que comenzaba a perder profundidad ante una Bélgica mucho más asentada y dueña de la posesión. Aunque el cierre del partido recuperó intensidad con jugadas a balón parado a favor de México, la estructura defensiva belga mantuvo la solidez necesaria para rescatar el resultado en suelo estadounidense.
Radiografía del historial y balance estadístico
El empate en Chicago añade un nuevo capítulo a una rivalidad histórica que ahora suma 8 enfrentamientos oficiales y amistosos. El balance histórico continúa favoreciendo ligeramente a la escuadra mexicana con los siguientes registros:
- Victorias de México: 3 (Destacando los triunfos en los Mundiales de 1970 y 1986).
- Victorias de Bélgica: 2 (Incluyendo el amistoso de 1969 y 1990).
- Empates registrados: 3 (Incluyendo el vibrante 3-3 de 2017 y el 2-2 en Francia 1998).
Esta serie de duelos internacionales, que comenzó en abril de 1969, muestra una paridad competitiva notable. Para México, los dos empates obtenidos en esta ventana de marzo (0-0 contra Portugal y 1-1 contra Bélgica) marcan la finalización de la preparación de élite, estableciendo la base táctica que el “Vasco” Aguirre empleará en la justa mundialista del verano de 2026.

