La Final de la Conferencia Americana (AFC) enfrenta a dos equipos con trayectorias dramáticamente opuestas y un boleto al Super Bowl LX en juego. Este duelo entre los Denver Broncos y los New England Patriots no solo es un choque táctico; es una historia de ironía, con Jarrett Stidham, el quarterback que New England alguna vez consideró el sucesor de Tom Brady, enfrentándose al prodigio que sí se consolidó en ese rol: Drake Maye. Los modelos de inteligencia artificial anticipan un duelo físico, cerrado y con un margen mínimo de error, dominado por las defensas que han sido la columna vertebral de ambos equipos en esta postemporada.
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La batalla de destinos cruzados rumbo al Super Bowl LX
El AFC Championship Game, que se jugará este domingo a las 02:00 p.m. (hora de transmisión en Latinoamérica por ESPN y Disney Plus), trae un guion inesperado. El encuentro se llevará a cabo en el Gillette Stadium, marcando un enfrentamiento que resalta cómo las carreras en la NFL pueden entrelazarse de formas impredecibles.
El recuerdo del último duelo entre Patriots y Broncos, hace diez años, con Tom Brady y Peyton Manning al frente, contrasta fuertemente con la realidad actual. Hoy, los encargados de dirigir las jugadas han pasado de la categoría legends a la de rookies o suplentes de emergencia. Los Patriots (14-3) llegan como favoritos por sus tácticas, disciplina, lectura y control del juego, mientras que los Broncos (13-4) confían en una racha de cuatro victorias consecutivas y su poder defensivo para llegar al Levi’s Stadium en Santa Clara.
Jarrett Stidham: El suplente que busca su redención
El giro más dramático en Denver fue provocado por la lesión de Bo Nix. El quarterback titular sufrió una fractura de talón o, según otra fuente, un esguince de tobillo, que lo dejará sin acciones por el resto de los playoffs. Esto abrió la puerta a Jarrett Stidham, un suplente de bajo perfil ante la posibilidad de su vida. Stidham, con 29 años, está de vuelta en el campo de su ex equipo, los Patriots, donde fue drafted en la cuarta ronda del Draft 2019 (pick 133 overall) tras su paso por Auburn University (donde acumuló 5,952 yardas aéreas y 36 touchdowns).
En 2019, la promesa de Stidham generó gran expectativa. Expertos como Daniel Jeremiah de NFL Network y Jim Nagy, ex scout de los Patriots, lo elogiaron. Nagy incluso lo llamó el “heredero aparente” de Brady. Sin embargo, Stidham nunca logró el rol titular en New England (2019-2021), acumulando solo 270 yardas, dos touchdowns y cuatro intercepciones en ocho juegos.
Su trayectoria lo llevó a Las Vegas Raiders en 2022, donde tuvo un breve periodo como titular (dos juegos, 656 yardas, cuatro TDs y tres INTs), y finalmente a Denver en 2023. Su carrera, con un AV (Approximate Value) de 6 en siete temporadas, es la de un journeyman que ahora debe ejecutar un plan ofensivo extremadamente conservador bajo la dirección del entrenador en jefe Sean Payton.
La misión de Stidham (quien en su carrera suma 1,245 yardas, nueve TDs y cuatro INTs) no es brillar, sino evitar errores que, según la inteligencia artificial, podrían ser decisivos. Su entrenador debe superar la predictibilidad de su juego aéreo.
Drake Maye: El líder que New England esperaba
Del lado de New England, Drake Maye es el QB que la franquicia soñaba con tener después de la era Brady. Drafted tercero overall en 2024 desde North Carolina, Maye explotó en 2025.
Sus números de 2025 lo colocaron en el top-5 de la liga:
- 354 de 492 pases completados (72%).
- 4,394 yardas.
- 31 touchdowns y solo ocho intercepciones.
- Un rating de 113.5.
El joven quarterback, que sumó 450 yardas terrestres y cuatro TDs por tierra, ganó un Pro Bowl y fue seleccionado para el segundo equipo All-Pro. Bajo el mando de Mike Vrabel, Maye transformó a los Patriots en contendientes, promediando 28.2 puntos por juego. Maye, quien está nominado al MVP y Mejor Jugador Ofensivo del Año 2026, es un dual-threat que demostró su potencia contra Houston en la Ronda Wild Card con 380 yardas y dos TDs en una victoria de 31-20.
Choque de trincheras: ¿Quién soportará la presión?
Desde el punto de vista táctico, este partido se definirá en las líneas. La altitud de Denver y la localía son ventajas para los Broncos, pero la presión constante será su principal arma.Fortalezas y debilidades de Denver:
- Denver fue la defensa número uno en capturas de la NFL con 68 sacks en la temporada, con una tasa de sacks del 42%.
- Permiten solo 18.6 puntos por juego (top-3).
- El duelo del alero Nik Bonitto (26 años) contra el novato tackle ofensivo patriota Will Campbell (22) favorece a Denver.
- Su principal limitación es la falta de un ataque terrestre consistente y la necesidad de una ofensiva de pases cortos y control de reloj.
Fortalezas y riesgos de New England:
- New England llega con una defensa encendida en playoffs: 9 capturas, 20 golpes al QB y 6 balones recuperados en sus últimos dos juegos.
- Su plan es presionar, provocar errores y capitalizar posiciones cortas de campo.
- El riesgo recae en Drake Maye, quien acumula cinco entregas de balón en la postemporada, una cifra que podría ser catastrófica ante la defensa élite de Denver.
- Maye, sin embargo, es excelso contra blitz, completando el 68% de sus pases.
La línea ofensiva de New England ha permitido 47 sacks y será puesta a prueba. El ataque terrestre de los Patriots (4.4 yardas por acarreo) es clave para reducir la presión sobre Maye y atacar la debilidad de Denver contra la carrera.Jugadores clave a seguir:
El pronóstico de la inteligencia artificial
Los modelos matemáticos, basados en datos históricos y el rendimiento reciente, sugieren que la pérdida del quarterback titular de Denver es un factor demasiado pesado para una Final de Conferencia.
La proyección de victoria es la siguiente:
- New England Patriots: 58%
- Denver Broncos: 42%
La inteligencia artificial anticipa un partido de marcador bajo, que se definirá por errores puntuales. El escenario más probable es que la presión constante de los Patriots fuerce fallos de Stidham, permitiendo que el ataque terrestre y los pases intermedios de New England controlen el ritmo en la segunda mitad. Los Patriots son el equipo más probable en avanzar al Super Bowl LX, en un duelo que podría resolverse por una diferencia cercana a una anotación.
Más allá de la AFC: La historia de un punto en la final de la NFC
Mientras la AFC define a su contendiente, la Conferencia Nacional (NFC) tiene su propio “mata-mata” de alto voltaje. Los Ángeles Rams se enfrentarán a los Seattle Seahawks a partir de las 05:30 de la tarde.
Para muchos, este es el plato fuerte de la postemporada. Este será el tercer partido en la historia de la liga en el que dos clubes que se enfrentarán en una final de Conferencia tengan un margen combinado de un punto o menos en sus duelos de temporada regular (Seahawks cayeron 19-21 y luego ganaron 38-37).
Los niveles son parejos, con el football de élite de Seattle coincidiendo con el resurgimiento y la madurez ofensiva de Los Ángeles. El entrenador de los Rams, Sean McVay (39 años), deberá lidiar con la dependencia de los pases, la mala protección y la falta de reacción a la presión de su quarterback, Matthew Stafford. Por el lado de Seattle, Mike Macdonald (38 años), quien podría ser el técnico más joven en ganar un Super Bowl, dirige una defensa que es la cuarta de su Conferencia en aplicar más presión alta, un factor que también complica a su mariscal, Sam Darnold.
Esta jornada de postemporada no solo medirá el talento en el campo, sino los destinos cruzados de las franquicias y sus líderes. En una noche donde cada balón suelto y cada captura tienen el potencial de reescribir la historia, la experiencia defensiva de New England y la estabilidad ofensiva de su joven estrella inclinan la balanza.

